Web para un laboratorio protésico que trabaja dos disciplinas con muy distinto grado de conocimiento público: la prótesis dental, que todo el mundo entiende, y la anaplastología —la reconstrucción con silicona de partes ausentes del rostro tras un traumatismo, una agenesia congénita o una cirugía oncológica—, que casi nadie sabe que existe. El sitio dedica la mayor parte de su esfuerzo a explicar la segunda, y construye su argumento sobre una galería de casos reales.
Un laboratorio protésico tiene un cliente natural —el dentista— y un cliente potencial que no sabe que puede llamarle: el paciente que ha perdido una oreja, una nariz o parte del maxilar y que nunca ha oído la palabra «epítesis». El primero llega por referencias profesionales; el segundo solo puede llegar por una web.
El sitio está construido para ese segundo. Se abre con una definición en el carrusel —«Anaplastología: es la ciencia que combina el arte y los conocimientos de los materiales necesarios para reconstruir, a partir de prótesis con siliconas estéticas, una parte ausente del cuerpo humano»— porque lo primero que hay que hacer es nombrar la cosa. Y el texto de presentación del laboratorio no habla de materiales, habla de lo que realmente se vende: devolver al paciente «su autoestima y su relación psicosocial».
La estructura reparte el sitio en dos ramas desde la portada, con iconografía propia de línea: una silueta facial descompuesta en fragmentos para anaplastología y una arcada dental para prótesis. El bloque de perfil presenta a Tatiana Musitu con su trayectoria —la formación continua, la especialización en estratificación de cerámica, la decisión de introducir la anaplastología en un país donde apenas se practicaba—, que en un oficio artesanal como este es el único aval que existe.
Casos de éxito es el corazón del proyecto y está bien planteado: una galería filtrable por tres categorías —anaplastología, prótesis dental y tatuajes dentales— con ficha propia por caso, cada una con su carrusel de hasta ocho fotografías del proceso. Para un trabajo que se juzga exclusivamente por el resultado visual, no hay mejor argumento. Las imágenes van marcadas al agua con el dominio del laboratorio, que es la precaución razonable cuando el material gráfico es el activo.
La identidad visual —turquesa sobre blanco, tipografía geométrica redondeada y un isotipo construido con una malla poligonal, igual que los renders de reconstrucción facial— es coherente con lo que hace el cliente y lo bastante cálida como para no asustar a un paciente en una situación delicada.
El sitio se completa con blog, preguntas frecuentes, una página sobre ayudas ortoprotésicas —el dato práctico que todo paciente busca— y formulario de contacto. El pie incorpora los emblemas de Cámaras de Comercio y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
Funcionalidades
- Galería de casos filtrable por tres categorías, con ficha propia y carrusel de proceso por caso.
- Marca de agua aplicada al material fotográfico.
- Doble arquitectura de servicio (anaplastología y prótesis dental) con iconografía propia.
- Carrusel de portada con definición de cada disciplina.
- Perfil profesional de la protésica con su trayectoria.
- Página de ayudas ortoprotésicas y de preguntas frecuentes.
- Blog.
- Sistema de comentarios (Disqus) en las fichas de caso.
- Formulario de contacto con captcha de imagen propio.
- Enlaces a redes sociales en cabecera y pie.
- Emblemas de Cámaras de Comercio y FEDER en el pie.
- Licencia Creative Commons (BY-NC-SA 4.0).
- Mapa web y páginas legales (aviso legal y política de privacidad).
- Diseño responsive.
- SEO on-page: títulos y meta descripciones propios por sección.