Cuando alguien busca «fontanero» desde el móvil en Cuenca, Google no le enseña los mejores fontaneros del mundo: le enseña los tres que tiene más cerca y mejor valorados, en un mapa, antes incluso que los resultados normales. Ese bloque se llama local pack, y para un negocio con puerta a la calle vale más que cualquier otra posición. Esta entrada explica qué mira Google para rellenarlo y qué puedes hacer tú, en este orden.
Google decide con tres cosas
Google lo explica sin misterio: para los resultados locales combina relevancia (si lo que ofreces encaja con lo que se busca), distancia (lo cerca que estás de quien busca o del lugar que ha escrito) y prominencia (lo conocido que eres, dentro y fuera de Internet: reseñas, menciones, enlaces). La distancia no la puedes cambiar. Las otras dos, sí.
1. La ficha de Google Business Profile, completa y tuya
Es el punto de partida y donde más se nota el trabajo. Reclama la ficha si no lo has hecho (Google la crea a veces sola, con datos que no son los tuyos). Rellena todo: categoría principal correcta y categorías secundarias, horario con festivos, teléfono, web, descripción, servicios con su precio si lo tienes, y fotos reales del local, por dentro y por fuera. Publica de vez en cuando: una novedad, una oferta, una foto nueva. Una ficha con la última foto de hace tres años dice que el negocio quizá ya no existe.
2. Los mismos datos en todas partes
Nombre, dirección y teléfono exactamente iguales en la ficha, en tu web, en Facebook, en los directorios donde estés. «C/ Hurtado de Mendoza, 4» en un sitio y «Calle Hurtado de Mendoza 4, 4.ª planta» en otro no es un drama, pero un teléfono antiguo en un directorio sí: Google desconfía, y el cliente llama a un número que no coge nadie. Dedica una tarde a buscarte a ti mismo y corregir lo que esté mal.
3. Reseñas: pedirlas y contestarlas
Las reseñas pesan en la prominencia y, sobre todo, en la decisión de quien te compara con el de al lado. Pídelas a los clientes contentos, en el momento, con un enlace directo (Google te lo da en la ficha) o un código QR en el mostrador. Y contesta a todas, también a las malas, con educación y sin discutir: la respuesta la leen los siguientes cien clientes, no el que se quejó. Nunca compres reseñas ni las pidas a familiares con cuentas recién creadas; Google las detecta y la penalización es peor que no tenerlas.
4. La web, con la ciudad en los sitios que cuentan
Tu web tiene que decir dónde estás en el título de la página de inicio, en el primer titular y en el pie, con la dirección completa. Si trabajas en varias localidades, una página por cada una con contenido propio (no la misma página cambiando el nombre del pueblo: eso Google lo ignora). Añade los datos estructurados de LocalBusiness, que son unas líneas en el código con tu nombre, dirección, horario y teléfono: en las webs que construimos salen solos a partir de la ficha de empresa del panel, sin tocar código.
5. Enlaces y menciones de tu entorno
La asociación de comerciantes, el ayuntamiento si patrocinas algo, la prensa local cuando salgas en ella, los proveedores que listan a sus distribuidores. Cada mención con enlace desde un sitio real de tu zona vale más que diez directorios genéricos. No hay atajos aquí: es relación y tiempo.
Lo que no funciona
- Meter «Cuenca» veinte veces en un texto que no se puede leer.
- Crear fichas de Google para direcciones donde no hay nadie.
- Poner palabras clave en el nombre de la ficha («Fontanero Cuenca 24h Urgencias García»). Google lo considera engaño y puede suspenderla.
- Pagar a quien promete «primera posición garantizada». Nadie puede garantizarla.
Cuánto tarda
Una ficha bien hecha se nota en semanas; el resto, reseñas y enlaces, en meses. Es lento y acumulativo, y por eso funciona: lo que construyes se queda. Si quieres que revisemos tu presencia local y te digamos por dónde empezar, así trabajamos el posicionamiento.